Personalidad 7, el debut musical de Jaze

El ídolo peruano estrena su primer disco, con una propuesta interesante que, como él, va de un lado a otro.

A lo largo de estos años, Jaze (Juan Carlos Iwasaki), uno de los freestylers más importantes del país, nos ha demostrado que su ambición musical no se reduce únicamente al bombo y la caja. Basta escuchar unos segundos de su producción musical para percibir esto. Mix. Combinación. Marabunta. Fusión. Jaze coteja distintos ritmos, compara, extrae lo mejor de varios géneros y encuentra la manera de acoplarlos a su voz. Algunas veces con éxito, otras quedándose a medio camino, pero siempre manteniendo una frescura y personalidad —que por lo menos— se siente única.

Personalidad 7 es un disco enfocado en la mente de Jaze. Por lo tanto, así como él, va de un lado a otro, a distintos ritmos, en distintos géneros, manejando diferentes temáticas. En este proyecto conviven la inocencia y la pensadera. En algunos pasajes Jaze puede rompernos el corazón, acompañado de una instrumentación que recuerda a bandas como los Smashing Pumpkins (Siamese Dreams) o The Beatles. En otros nos puede hablar de su lucha interna y mental, con una narrativa sólida y absorbente. O, si así lo quiere, preocupaciones más juveniles que evocan los pensamientos de un chico que recién ha salido del colegio.

Jaze en más de una ocasión ha demostrado su fascinación por todos los géneros musicales. The Beatles es una de sus principales obsesiones. Asimismo, ha llegado a definirse como una persona “hiperactiva”. | Fuente: Billboard

Esto puede ser muy atractivo para unos y repeler por completo a otros. Cuando un proyecto musical cae en lo difuso y no tiene un enfoque claro deja un sinsabor de boca varias veces. Sin embargo, Iwasaki ha hecho bien su tarea, y ha hallado un balance, un término que incluso artistas con trayectoria olvidan. Así pues, Personalidad 7 es un disco de media hora de duración que se siente completo y no llega a saturar al oyente. ¿Superficial? No. ¿Profundo? Tampoco me atrevería a decirlo. Simplemente Jaze.

Esto, sin embargo, no significa que el proyecto sea perfecto. Como en todo disco debut, hay ciertas ambiciones que no se concretan o ideas que suenan mucho mejor en las palabras que en la canción misma, e incluso la producción puede ser que no llegue a satisfacer las expectativas. Prueba de esto, creo yo, es la canción homónima del disco, la cual, anecdóticamente, es la que menos personalidad tiene de todas. Una voz que nunca explota, que parece que tiene miedo de hacerlo. Una instrumentación que se siente algo ausente. Personalidad 7 es la canción con menos color del proyecto: un inicio bastante flojo. No obstante, una vez que esta termina, el mundo que nos abre el álbum es brutal.

La exploración de las inquietudes de Jaze

Versus narra casi perfectamente la batalla creativa en la cabeza de Iwasaki, llevándonos clímax angustiante. Donde Está nos llena de intrigas que encuentran una resolución, un abrazo o una explosión en Avión Amarillo, un tema que simplemente suena a infancia, a días mejores —y que de una forma u otra quiero relacionar con Yellow Submarine, pero eso es tema aparte—. Y todo esto con percusiones, cuerdas o sintetizadores que parecen extraídos de distintas épocas. Los 80’s, lo 90’s. Distintos géneros. Jaze experimenta y hace un collage musical.

El disco, luego de esta pequeña etapa, entra en una faceta más tierna y romántica. Con Perdón y Lunares, Iwasaki logra dos canciones correctas de amor. Siendo la segunda la más interesante de las dos. Lunares posee una introducción que podría entrar perfectamente dentro del rock más clásico de Latinoamérica. En esta canción, Jaze crea sutilezas increíbles. «La medicina del contraste», canta Juan Carlos refiriéndose a los lunares de la persona que quiere. Una letra y canción excelente.

Lunares es una de las canciones de amor más completas que ha escrito Jaze. Con una letra fascinante, es una de las mejores canciones del disco.

Y una vez que acaba Lunares, y siguiendo este “desorden”, Jaze, de pronto, construye una canción de protesta ambiental, donde el hombre se descubre como el hacedor de los males de la Tierra. Con una narrativa que contrasta lo inocente de la instrumentación con lo “oscura” que se va tornando la letra, Safari aparece como una insularidad interesante en el disco. Esto debido a que luego Iwasaki opta, casi de la nada, por volver al tema amoroso con 403, en un tema no tan resuelto como Lunares o Perdón.

Finalmente, llega Al mango, canción que tiene ciertas reminiscencias de Personalidad 7 —o al revés, ya que fue soltada a inicios de este año—. Sin embargo, a diferencia de la segunda, en esta Jaze parece que tiene muchísima más confianza. Su voz no se siente opacada en ningún momento y está dotada de mucha personalidad, ímpetu y, hasta cierto punto, una rebeldía inocente de juventud.

Juan Carlos Iwasaki es un músico que todavía experimenta para hallar una voz propia. Eso sí, con mayores aciertos que fallas. Personalidad 7, además del aspecto musical, también se nutre de algunos de sus videoclips, que sitúan al artista dentro de un universo que se halla en la última etapa de lo juvenil. Y si ya con esa inocencia naif Jaze es capaz de darnos pequeñas sorpresas y líricas interesantes, hay mucha expectativa con lo que pueda lograr ya como un músico más consolidado y con temas más introspectivos. Pero Jaze canta: «Al mango acelero mi nave, así me sale mejor». Y no puedo estar más de acuerdo.

Mejores CancionesDonde Está, Avión Amarillo, Lunares
Buenas CancionesPerdón, Safari, Versus
A Nada403, Personalidad 7

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